MUJERES QUE CUIDAN LAS ARTES DE PESCA TRADICIONALES

Texto elaborado por Lucía Sotelo Nogueira, socia de A Illa dos Ratos con fotografías cedidas por A.C. A Cepa

Hoy en día estar en la red significa estar conectado con el mundo, comunicarse e informarse, pero hubo un tiempo en el que las redes eran solo eso: un conjunto de hilos y cuerdas que se entrelazaban con el deseo de que con ellas llegase una buena marea.

Las que somos de pueblos marineros sabemos de su importancia, pero pocas personas son conscientes de la dificultad de este oficio y del saber hacer de esas mujeres de manos fuertes y hábiles, rápidas, pero certeras, curtidas por el frío y el paso de la navaja, que junto con la aguja son sus herramientas de trabajo.

Son las manos de cientos de mujeres rederas y ataderas que desde hace más de un siglo vienen tejiendo y reparando averías para que los barcos puedan llevar el pescado a casa.

Las rederas y ataderas no son solo un grupo de mujeres que reparan redes, porque en realidad las redes nunca han sido solo eso, siempre han sido mucho más

Cuando nacía una niña en una familia marinera en el siglo pasado, siempre se decía con alegría “ya tenemos una atadera más”, y esto sucedía porque arreglar las redes se consideraba una tarea doméstica y pasaba de madres a hijas, por lo que es difícil evaluar cuántas trabajadoras había en el oficio.

Hoy en día las rederas siguen realizando un trabajo manual, tradicional y especializado, un arte sin el cual los barcos no podrían salir a pescar. Como dicen ellas: «sin redes no hay pesca, sin pesca no hay redes«.

Según los datos del estudio «Diagnóstico sociolaboral de las rederas de Galicia» realizado en 2022, el colectivo de rederas estaba formado por un 91% de mujeres, un total de 342 trabajadoras, donde tres de cada cuatro rederas en España eran gallegas, un dato que sirve para resaltar la importancia del mar en nuestra tierra y darle, si cabe, más importancia a esta labor que ni siquiera las máquinas más modernas son capaces de igualar.

A continuación os dejamos enlace a un vídeo sobre esta profesión que destaca su carácter esencial en la cadena de agentes implicados en la pesca, elaborado con la colaboración de la Xunta de Galicia y con el patrocinio de Xacobeo 21-22.

La integración de las distintas asociaciones gallegas en una federación fue clave para la visibilización del trabajo de las rederas y ataderas

Con el fin de dar a conocer esta profesión, luchar por su dignificación y coordinar las actividades de las distintas asociaciones de rederas existentes en Galicia, se constituyó en el año 2004 la Federación Galega de Redeiras «O Peirao«.

Entre sus objetivos se encuentran luchar contra la intrusión laboral, garantizar el relevo generacional, obtener el reconocimiento de las contingencias profesionales derivadas de su trabajo y mejorar sus condiciones tanto económicas como laborales.

Para conseguirlos llevan a cabo numerosos proyectos y se forman en sostenibilidad y reciclaje, sabiendo que controlar el impacto de su sector en el medio ambiente es vital para preservarlo.

Y sabiendo que la red no es solo lo que tienen entre manos, desde octubre de 2018 desarrollan el proyecto «Redeiras nas redes«, una iniciativa para mostrar su trabajo al mundo y para que las personas que deseen formarse como rederas puedan tenerlo más fácil, avanzando así en la profesionalización del sector.

REDERAS Y ATADERAS

Para visibilizar y dignificar su trabajo y lograr el reconocimiento de las enfermedades profesionales y la igualdad, en 2020 viajaron a Bruselas junto a otras mujeres del mar, consiguiendo lo que nunca antes habían conseguido: ser escuchadas en Europa.

Fue una gran victoria, pero los viajes, reuniones, el duro trabajo y los esfuerzos realizados durante estos últimos 20 años, también tuvieron su recompensa a través de numerosos reconocimientos como la medalla de oro al mérito en el trabajo, el premio de excelencia en innovación para mujeres rurales o la medalla Castelao entre otros.

Pero quizás la mayor recompensa a su lucha llegó en marzo de este año, ya que con la nueva ley de pesca sostenible, finalmente se reconocieron sus derechos con la concesión del coeficiente reductor que les permite adelantar su edad de jubilación. De hecho, era el único sector pesquero que al que no se lo habían reconocido.

La consecución de este hito fue celebrada por las rederas en la gala COE que se llevó a cabo en octubre, donde también reconocieron el mérito de su trabajo a las 8 compañeras que se retiraron este año, sin perder de vista los siguientes objetivos.

De todos ellos, quizás lo más urgente ahora sea la regulación profesional para garantizar la supervivencia de una profesión que no cuenta con el suficiente relevo generacional. Actualmente, el 20,4% de las rederas tienen más de 60 años y la evolución de su número en el régimen especial del mar en los últimos años indica una importante pérdida de profesionales, pasando de 541 mujeres en 2016 a 342 en la actualidad.

La de las rederas no es una profesión fácil, entre otras cosas porque entrenar las manos para las numerosas artes de pesca con las que se trabaja requiere entre 3 y 5 años de duro trabajo. Lograr que el oficio pasase a formar parte de la formación profesional sería un importante paso adelante en un trabajo donde el apoyo de las compañeras es fundamental.

Las rederas y ataderas de Cangas crearon en 2004 la Asociación «O Cerco», adscrita a la Federación de Rederas de Galicia

El papel de las rederas y ataderas de Cangas es clave en la actividad pesquera de nuestro pueblo y al igual que ocurrió con las compañeras de otros puertos marineros, decidieron asociarse para ser más fuertes. 

Así nació en 2004 la Asociación de Rederas «O Cerco» de Cangas, formada por mujeres que llevan las redes y el mar en la sangre. Un ejemplo es su presidenta, Pilar Nogueira, de quien podríamos decir que es una persona muy orgullosa de esa herencia que la lleva a vivir con orgullo su profesión y a luchar por mejorar las condiciones de su trabajo, algo de lo que se beneficiarían las generaciones futuras.

El sueño de Pilar Nogueira, redera en busca de un nuevo tiempo

Desde que comenzó a trabajar en las redes a los 15 años, Pili Nogueira ya vivió muchas épocas diferentes en las que hubo  conquistas como el logro de tener una nave para no tener que trabajar a la intemperie y también los inicios de la lucha por lograr visibilidad o por alcanzar la igualdad.

Ahora, como presidenta de la Asociación «O Cerco», representa a 21 socias, que el próximo año serán 18 gracias a que 3 compañeras podrán jubilarse con la aplicación del coeficiente reductor. Todas ellas confían en Pili para llevar a cabo la transformación necesaria que les garantice un futuro mejor.

Aún queda mucho por lograr, pero como hija y nieta de rederas, estoy segura de que el esfuerzo de tantas mujeres no será en vano porque a pesar de que llevan el peso de las redes en sus espaldas, tienen el apoyo de todas las personas que, como yo, conocen lo duro de su profesión, y llevan el legado de todas las rederas que en el pasado lucharon por salir adelante.

Mientras siguen luchando por sus derechos, seguirán trabajando con mimo las redes, incluso en las condiciones más extremas, para que los barcos puedan hacerse a la mar.

REDERAS Y ATADERAS
Programa «O Clan das mariñeiras» dedicado a las rederas en el que Pili Nogueira repasa su experiencia como redera y habla de la profesión. El programa fue producido por Producións Celta y emitido por la TVG en mayo de 2021.

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