LOS BARCOS BALLENEROS DE LA FLOTA DE MASSÓ

Texto elaborado por Óscar Rodríguez Martínez, socio de A Illa dos Ratos a partir de la información facilitada por Manuel Ermelo Giráldez, que trabajó en Massó más de 40 años en la oficina técnica, el taller mecánico y el taller eléctrico. Fotografías proporcionadas por A.C. A CEPA.

EL BRIBÓN DE LA HABANA. Paseo marítimo, 13 de Cangas.

En otros artículos de nuestro blog hemos hablado de la intensa e importante actividad ballenera desarrollada por la empresa Massó durante más de 30 años en su fábrica de Cangas. En esta ocasión, Manolo Ermelo Giráldez, conocido por todos como “Manolo Romero”, nos brinda información muy interesante sobre los barcos balleneros de la flota de Massó, su origen, preparación y actividades.

La actividad ballenera en España se concentró en Galicia a partir de la década de 1950

Tras una pausa de 25 años debido a la crisis económica y las guerras, en 1951 la empresa Industria Ballenera S.A (IBSA) volvió a poner en funcionamiento la antigua fábrica de Caneliñas (Cee) que había sido la primera en funcionar en Galicia durante un breve periodo de tiempo en la década de 1920.

Poco después, en 1954, Massó Hermanos SA instaló una fábrica en Punta Balea (Cangas) y otra en 1965 en Cabo Morás (Xove), equipando ambas con maquinaria y buques procedentes del desmantelamiento de las dos últimas fábricas del sur en Algeciras y Benzú (Ceuta).

Cuando se montó la ballenera de Massó, los dos buques balleneros que se compraron tuvieron que someterse a una renovación completa antes de que pudieran ser utilizados para la caza de ballenas

Cuando Massó se dispuso a iniciar la caza de ballenas, compró dos barcos que habían sido construidos en las décadas de 1920 y 1930 y que en su momento habían formado parte de la flota ballenera noruega.

Durante la Segunda Guerra Mundial habían sido empleados como cazasubmarinos aprovechando su silencioso motor de vapor, diseñado para no alertar a los cetáceos y posteriormente estuvieron prestando sus servicios en compañías balleneras que operaban en el Estrecho de Gibraltar, al sur de la Península Ibérica.

LA FLOTA BALLENERA DE MASSÓ

El testimonio de Manuel Ermelo sirve para ilustrar las condiciones en las que los barcos llegaron a Cangas: «Eran los años 50 y cuando los buques llegaron a Cangas lógicamente estaban en muy mal estado después de tanto trote por lo que nos mandaron a las diferentes cuadrilllas que serviamos en la factoría de Cangas para que le hiciésemos una reforma de arriba abajo.

Cuando fuimos a verlos antes de ponernos manos a la obra descubrimos que eran casi pura chatarra. Tardamos dos años en ponerlos en funcionamiento porque había mucho trabajo por hacer: tuvimos que modificar las chapas remachadas por soldadura, reparar todas las máquinas y solo se mantuvieron los arrastres y las calderas. En cuanto a la «acomodación» de los camarotes, la cocina y otras estancias, todo tuvo que ser reemplazado«.

Esos dos barcos eran el «Carrumeiro» y el «Antoñito Vera» que cuando Massó abrió su segunda fábrica en Xove lo rebautizó como «Cabo Morás».

En 1971 todas las fábricas se fusionaron bajo el nombre de IBSA, que se convirtió en una flota de cinco barcos

Durante unos años operaron en Galicia tres empresas balleneras, aunque podríamos afirmar sin equivocarnos que en la práctica eran realmente dos: la Factoría de Balea en Cangas que era propiedad de la empresa Massó Hermanos SA, Factoría Ballenera de Morás, participada mayoritariamente también por Massó, e Industria Ballenera S.A. En 1968 empezaron a hablar de fusionarse bajo el nombre de Industria Ballenera SA (IBSA) y el proceso de integración culminaría en 1971.

A partir de ese momento, la flota de la compañía estuvo formada por cinco buques balleneros. Industria Ballenera SA aportó el Caneliñas, el Temerario y el Lobeiro mientras que Massó incorporó a la flota al Carrumeiro y al Cabo Morás.

Era muy común ver cuatro de estos barcos en el muelle de Cangas:

  • El «Cabo Morás». Era un barco bastante bajo que originalmente se llamaba «Antoñito Vera» y fue rebautizado cuando Massó abrió su segunda fábrica ballenera en Xove. El arponero que iba a bordo solía ser un tal Miguel de Mugardos. Actualmente este barco se encuentra hundido entre Ons y Cíes.
  • El «Lobeiro». Fue comprado por la empresa IBSA en 1956 y tras la fusión siempre cazó para la fábrica de Cangas llevando como arponero a un tal Rico que tenía muchísimo sentido del humor. El barco se encuentra actualmente hundido en Baiona.
  • El «Temerario». Este barco pasó posteriormente a llamarse «Caneliñas». Su arponero se llamaba Jaime.
  • El «Carrumeiro». Su arponero era un hombre llamado Alejo Varela Neira.

Con la apertura al mercado japonés llegaron los nuevos barcos de la serie IBSA

Tras la integración de las fábricas de Massó en IBSA y el inicio de las exportaciones de carne a Japón , se hizo necesario adquirir buques balleneros mucho más potentes para incrementar las capturas. Eran barcos de vapor importados y habían formado parte de la flota ballenera noruega y más tarde de la inglesa.

Se compraron tres que fueron bautizados como IBSA UNO, IBSA DOS y IBSA TRES. Todos habían sido construidos entre 1948 y 1951 y adquiridos en 1975 para sustituir a los obsoletos buques de la compañía, aunque no empezarían a faenar a pleno rendimiento en Galicia hasta 1978.

Con una creciente conciencia ecológica y en medio del debate sobre el cese de la caza de ballenas, dos barcos balleneros que se encontraban en Marín sufrieron un atentado terrorista

A partir de la década de 1970, fue creciendo la conciencia ecológica y la caza de ballenas fue objeto de una atención inusual. Muchos grupos ecologistas llevaron a cabo diversas acciones para llamar la atención sobre la crueldad que suponía la caza de cetáceos y se fue creando en la opinión pública una gran corriente que pedía el cese de esta actividad.

Las tensiones crecieron exponencialmente. En 1980, el IBSA UNO y el IBSA DOS estaban amarrados en el puerto de Marín cuando sufrieron un ataque terrorista por parte de un grupo ecoterrorista llamado Sea Sheperd, una escisión radical de Greenpeace.

Como resultado de las explosiones, el IBSA DOS terminó en el desguace, pero el IBSA UNO pudo ser reflotado y continuó operando durante algunos años más.

LA FLOTA BALLENERA DE MASSÓ
Estado en el que quedaron el IBSA UNO y IBSA DOS tras el ataque organizado en Marín por el Sea Sheperd.
En esa década, con el establecimiento de la moratoria por parte de la Comisión Ballenera Internacional que fue refrendada por el Parlamento de Galicia el 28 de agosto de 1987, se extinguió la flota ballenera gallega.

Solo IBSA UNO ha sobrevivido hasta nuestros días. El que fue el último ballenero de la flota gallega, sigue navegando tras ser rescatado del desguace y restaurado por una asociación de antiguos balleneros del puerto de Sandefjord en Noruega.

Hoy forma parte del patrimonio cultural noruego y se puede visitar en el puerto de esa localidad como parte de su Museo Ballenero, algo que lamentablemente no podemos hacer en Galicia. 

LA FLOTA BALLENERA DE MASSÓ
El IBSA UNO restaurado y rebautizado como Southern Actor.
Óscar Rodríguez Martínez
Presidente A Illa dos Ratos en | + artigos

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