UNA MUJER PIONERA Y ADELANTADA A SU TIEMPO

Texto elaborado por Raquel Rodríguez Paz, integrante de A Illa dos Ratos.

En vísperas de la celebración del Día Internacional de la Mujer queremos fijar la mirada en una mujer con una vida muy intensa y desconocida para gran parte de la población gallega, a pesar de que muchas de las calles de nuestros pueblos, aldeas y ciudades llevan su nombre.

Hablamos de Concepción Arenal, una mujer con una gran preocupación por el conocimiento y la formación académica en un momento en el que el rol de la mujer se restringía al ámbito familiar de cuidado de sus maridos y la crianza de hijos e hijas.

Concepción Arenal vivió desde muy joven la persecución y represión que sufrió su padre por sus ideas liberales y esto la motivó a intentar ser abogada 

María Concepción Jesusa Petra Vicenta Puente Arenal Ponte nació en Ferrol en el invierno de 1820. Era hija de Concepción Ponte Tenreiro, una mujer que provenía de una familia de la nobleza gallega, y de Ángel Arenal y de la Cuesta, un militar que a lo largo de su vida sufrió una continua persecución por sus ideas liberales y que terminaría muriendo prematuramente cuando su hija tenía nueve años.

Cinco años después de este hecho tan triste, la familia se trasladó a Madrid. La idea era que Concepción Arenal estudiara en una «escuela de señoritas», pero quizás influenciada por la situación vivida por su padre, nuestra protagonista desde muy temprana edad expresó abiertamente su deseo de convertirse en abogada, algo que en ese momento no iba a resultarle fácil porque las leyes impedían que las mujeres accediesen a la educación superior.

De hecho, a los 21 años, para entrar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Madrid como oyente, decidió disfrazarse de hombre: se cortó el pelo, se puso chaqueta, capa y sombrero de copa. Fue descubierta y cuando se reveló su identidad, llegó a un acuerdo con el rector: tendría que hacer un examen para acreditar sus conocimientos.

Los resultados fueron tan buenos que el rector se vio obligado a aceptarConcepción Arenal en el centro pero en  condiciones muy diferentes a las de sus compañeros. Concepción Arenal nunca pudo formalizar su matrícula en la universidad, no pudo examinarse y, por supuesto, no obtuvo ningún título.

Tampoco se le permitió interactuar con otros estudiantes. Todas las mañanas, un bedel la recogía en la puerta del centro y la llevaba a una habitación donde la dejaban sola hasta que el profesor de la asignatura que se iba a impartir la recogía para las clases.

Una vez en el aula, se sentaba en un lugar diferente alejado de sus compañeros y seguía las explicaciones hasta que terminaba la clase y era nuevamente recogida por el profesor, quien la devolvía al cuarto, donde esperaría al siguiente maestro. Así estuvo asistiendo como oyente durante cuatro años, hasta 1845. 

En 1848 Concepción Arenal se casa con Fernando García Carrasco, abogado de profesión y periodista, teniendo dos hijos a los que llamaron Ramón y Fernando García Arenal 

Fernando era un hombre liberal que entendía a la perfección a su esposa y de hecho mantenía una relación de igualdad con ella. Además en el plano intelectual la respetaba y siempre le permitía acompañarlo a las tertulias que se realizaban en los cafés de la época donde se hablaba de política y cultura.

Estas experiencias fueron muy inspiradoras para Concepción Arenal y en 1855 comenzó a colaborar en el diario La Iberia con García Carrasco. 

De esos años surgieron un gran número de ensayos como: La ejecución de la pena de muerte (1867), o Estudios penitenciarios (1877) entre otros. En este último la escritora mostraba un país que abusaba de la prisión preventiva y castigaba especialmente a las mujeres.

Concepción Arenal fue también mujer pionera en la lucha feminista por la igualdad a través de varias obras 

Como mujer pionera en la lucha feminista, Concepción Arenal recogió en varias de sus publicaciones la situación social de las mujeres de su época y defendió la necesidad de su acceso a los espacios ocupados por los hombres para lograr igualdad de condiciones entre ambos en la sociedad.

Tenemos ejemplos en La mujer del porvenir (1869), La educación de la mujer (1892) y Estado actual de la mujer en España (1895), obras en las que la escritora no solo se propone alejarse de los pensamientos equivocados de la sociedad de la época sobre las mujeres, sino también reivindicar su capacidad intelectual y el derecho a recibir una educación que les permitiese desarrollar cualquier profesión en igualdad de condiciones con los hombres.

CONCEPCIÓN ARENAL

Para ilustrar sus ideas, os mostramos un extracto de La educación de la mujer:

“¿El médico, como hombre, tiene derecho a ejercer su profesión? ¿Está autorizado a ejercerlo en virtud de su sexo o de su ciencia? ¿Qué pensaría de alguien que, sin haber estudiado, le gustaría recetar u operar, y decirle al paciente: «No sé medicina ni cirugía, pero te curaré porque soy hombre»? Uno pensaría en enviarlo a una institución mental. Y si el hombre, no por ser, sino por lo que sabe, puede ejercer una profesión, ¿no tendrá el mismo derecho la mujer que conoce lo mismo que él? (Capítulo IV).

En 1870 fundó La Voz de la Caridad, una plataforma para denunciar los abusos y la inmoralidad tanto en los hospicios como en las cárceles de la época

Si quisiéramos destacar una característica de esta mujer, probablemente podríamos definirla como una mujer perseverante, con grandes convicciones personales y luchadora por todo lo que consideraba justo.

Tenemos buena fe de ello en el proyecto que lideró a partir de 1864, convirtiéndose en la primera mujer nombrada «Visitante de las Cárceles de Mujeres» por el ministro del Interior, Florentino Rodríguez Vaamonde. Fruto de esta experiencia, escribió el libro Cartas a los delincuentes (1865), que trata de la necesidad de reformar el Código Penal después de conocer de primera mano las condiciones infrahumanas que sufrían los presos españoles, las irregularidades en los centros, abusos, etc. .

Concepción Arenal exigió así un cambio a la hora de realizar la intervención y el tratamiento a seguir con estas personas: «la institución penitenciaria debe tener una función social educadora» y un «sentido plural, integral y progresivo».

Concepción Arenal promovió y colaboró ​​con diferentes proyectos que tenían fines sociales 

Además de todas estas acciones para mejorar la vida de las personas, Concepción Arenal también impulsó otros proyectos como la creación de la “Constructora Benéfica” con el objetivo de construir viviendas para los trabajadores y también participó en la organización de la entonces recién formada Cruz Roja.

Es necesario reivindicar a figuras como Concepción Arenal, una mujer que transgredió los roles de género establecidos para acceder a espacios en los que a las mujeres se les había negado el acceso.

En los últimos años de su vida su producción literaria disminuyó. Pero a pesar de que su salud ya no era buena, siguió colaborando con periódicos de la época como Boletín de la Instrucción Libre de Enseñanza, La España Moderna y otros. Lo hizo hasta que en enero de 1893 sus dolencias empeoraron y el 4 de febrero acabó en Vigo a los 73 años.

Hoy en día sus ideas siguen vigentes y su figura es recordada en muchos lugares de la geografía española con algún monumento o calle en su honor.

La impronta de su obra ha quedado reflejada en diversos lugares como su ciudad natal, Ferrol, donde se puede contemplar la escultura en piedra de Concepción Arenal, obra del artista Xosé Cid, colocada en los años ochenta del siglo XX.

CONCEPCIÓN ARENAL
Estatua de Concepción Arenal en la ciudad de Ferrol, su tierra natal.

Para no olvidar su trayectoria vital, se levanta también en A Coruña el Monumento a Concepción Arenal dentro de los Jardines de Méndez Núñez, ciudad donde comenzó su lucha por mejorar las condiciones de vida de los presos y la reforma de las instituciones penitenciarias. Obra del arquitecto Rafael González Villar, podemos ver un gran águila con las alas abiertas y sus garras sobre un libro abierto y una serpiente que amenaza su pico. Unos metros más atrás y entre dos pináculos, hay un medallón con la cara de Concepción Arenal.

CONCEPCIÓN ARENAL
Estatua dedicada a Concepción Arenal en los jardines de Méndez Núñez en la ciudad de A Coruña.

En Moaña también tenemos un buen recuerdo de esta extraordinaria mujer con la conocida Finca de García Arenal. Ubicada en el barrio de O Con, nuestra protagonista pasó varios veranos en esta finca a lo largo de su vida.

Tal y como contamos en nuestra ruta » Mujeres de la Historia de Moaña «, la finca contiene una mansión del siglo XIX con edificaciones de mediados del siglo XX rodeada de un parque botánico con diversas especies de hoja caduca y coníferas: robles, laureles, abedules, camelias, etc.

Para los fanáticos de las películas, os dejamos este enlace para que podais disfrutar del trabajo de Laura Mañá: Concepción Arenal, la visitadora de cárceles.

CONCEPCIÓN ARENAL

+ artigos

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Información básica sobre protección de datos Ver más

  • Responsable A Illa dos Ratos.
  • Finalidad  Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Tu consentimiento.
  • Destinatarios  Dinahosting.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puedes consultar la información detallada en la Política de Privacidad.